Neo estaba asustado mientras subía aquellas escaleras de aquel
edificio antiguo junto a Trinity, iba a conocer a Morfeo, asustado y emocionado
a la vez, tal y como estaban los políticos Españoles en la transición.
Era una época dura, la inestabilidad política era un hecho, pero también
unas grandes ganas de cambio florecían en la sociedad, se presentaba ante ellos
un Rey que quería traer a este país algo que durante décadas ni pudieron soñar,
algo que la bota militar se encargo de pisar y ahogar en el treinta y nueve, LA
DEMOCRACIA.
Se les reunió a todos los grupos políticos en una habitación, el
Rey vestido de negro con una gabardina de cuero y unas gafas redondas de sol
entro en ella, sus invitados nerviosos y un poco ansiosos estaban
sentados en viejos sillones de aquellos con orejas, se miraban los unos a los
otros, algunos exceptivos, otros ilusionados.
El rey llevaba en la mano una pequeña cajita de metal a la que
daba vueltas con su mano, se sentó ante ellos y comenzó a hablar.
-Bienvenidos, os he convocado porque se como os sentís, en vuestro
interior lleváis años sabiendo que algo no va bien, que en nuestra sociedad
algo no funciona...y no os equivocáis, pero esta noche os ofrezco algo que
cambiará esa situación para siempre.
En ese momento abrió la pequeña caja de metal y la puso
encima de una mesa delante de los políticos, dentro de la caja había pastillas
azules y pastillas rojas.
-Bien, esta decisión tiene que ser unánime, si escogéis la
pastilla roja, las cosas seguirán un cauce incontrolable, constituiremos un
parlamento, si el ejercito nos deja, y vosotros os peleareis unos con otros por
vuestras ideas, hasta que salga elegido algún partido para gobernar, además se abrirán
juicios contra aquellos que asesinaron y torturaron a nuestro pueblo, y eso
conllevará enjuiciar posiblemente a familias de nuestra sociedad que tienen un
estatus muy alto, en definitiva el caos, pues no sabemos si esto nos llevará a
otro alzamiento militar.
Los políticos se miraban los unos a los otros, aterrados.
-Después está la pastilla azul, en ella todo cambiara, haremos que
la sociedad se adentre en un mundo a su medida, donde el cambio lo perciban
como suyo, les daremos un marco increbrantable de convivencia al que llamaremos
constitución y podrán votar a sus partidos políticos para que gobiernen, eso sí,
a cambio de unas cuantas concesiones de las cuales ellos no tienen porque
enterarse.
El representante del PNV alzó la voz.
-¿Y cuáles son esas concesiones?
-Muy fácil, a partir del momento en que la pastilla azul corra por
vuestras venas, olvidareis todo lo que en este país ha ocurrido en los últimos
cuarenta años, no se abrirán investigaciones ni se removerán casos en los que
se vea alterada la paz común, y lo más importante, lealtad total hacia la casa
real, dejaremos la justicia para dios, crearemos para nuestros ciudadanos una
sociedad, una sola, grande y libre, y a eso le llamaremos Democracia,
Los políticos hablaron los unos con los otros, si cogían la
pastilla roja se arriesgaban a que el pueblo pidiera justicia y si eso ocurría
el ejercito seguramente volvería a alzarse, ¿porque no crear una sociedad
democrática ficticia donde la gente crea tener el poder de decidir?
Así fue como todos tomaron la pastilla azul, a los más reticentes
se le dió un poquito más de poder de decisión en su comunidad y ya está.
Fue el Inicio de la Democracia, también conocida como Matrix, en
ella vivimos pensando que votamos cada cuatro años a unos partidos políticos,
pero que cada vez que son elegidos gobiernan de la misma forma, vivimos
pensando que del treinta y nueve al setenta y ocho en este país no pasó nada,
no murieron miles de personas ni se secuestraron niños ni masacraron familias,
eso ya no existe, el sistema le llama reabrir heridas, pero yo creo que para
reabrir una herida primero ha tenido que existir la misma, y a nosotros nos han
negado hasta su existencia.
Pero Morfeo sigue por ahí, consiguió robar las pastillas rojas y
anda suelto, intenta ofrecérselas a aquellos con la suficiente fuerza para
despertar al resto, nos han esclavizado dentro de este Matrix, nos hacen ver
que está bien algo que sabemos que no lo está, nos dicen que es blanco algo que
vemos que es negro, y seguimos el paso sin rechistar.
Sobretodo y ante todo repiten la palabra, esa palabra que nos
adormece el cerebro, esa palabra que al nombrarla nos hace sentarnos y levantar
la patita como los perros, DEMOCRACIA, se escudan en ella como los lobos
esperando en la puerta del gallinero vestidos de gallo, repiten y repiten la
palabra como si eso les permitiera hacer lo que quisieran, y así es…Repiten
Democracia cuando quieren decir MATRIX.
Si un día ves a Morfeo y te da a elegir despertar o seguir igual
recuerda que en Matrix ya no se vive bien, que el sistema se ha saturado y que
intentan reiniciarlo, es ahora cuando debemos despertar, ahora que su sistema
está obsoleto coloquemos el nuestro, el de la verdad, el de la justicia, el de
la verdadera Democracia, aunque sea duro, será el camino correcto.

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